Son muchos los que publican inocentemente imágenes de sus hijos, sobrinos, nietos o hijos de amigos en redes sociales. Pero, ¿somos realmente conscientes de los riesgos a los que los exponemos?
En esta ocasión no hablamos de si somos dueños o no de la identidad digital o de la imagen en redes de nuestros hijos. Hablamos de algo más importante: su seguridad.
Hoy trataremos los riesgos de publicar imágenes de menores en las redes sociales y algunas medidas que podemos adoptar para evitarlos.
Desde la invención de las cámaras es normal que padres, familiares y amigos quieran inmortalizar momentos felices, únicos, para tener un recuerdo de ello para toda la vida y futuras generaciones. Pero, a diferencia del formato analógico, con la digitalización y la llegada de las redes sociales exponemos nuestras vidas de forma pública sin saber el alcance real de las consecuencias que ello podría conllevar.
Si una persona es mínimamente cuidadosa con la privacidad de sus redes sociales, sus publicaciones sólo podrán ser vistas por las personas que ella quiere que formen parte de su red. ¿Y qué pasa si tenemos el perfil público o si aceptamos solicitudes de personas que no conocemos o de perfiles falsos que suplantan la identidad de un conocido? He ahí la cuestión.
En ese caso existe una pérdida de control del contenido que subimos a las redes, y en el caso de la publicación de fotos de menores, se les expone innecesariamente a ciertos riesgos:
- Utilización de las imágenes para fines publicitarios
- Las fotos compartidas pueden ser utilizadas, en el mejor de los casos, por marcas o empresas para hacer publicidad. Pero también pueden ser utilizadas por delincuentes para webs pornográficas.
- Bullying
- A causa de las redes sociales, por desgracia el acoso escolar ya no sólo se sufre en los colegios, sino también en internet. Hecho que aumenta el acoso y pasen de ser acciones localizadas a una situación generalizada y continua en forma de memes, vídeos, amenazas, burlas… lo que afecta a la sensibilidad y vida social del menor.
- Reputación digital
- Dependiendo del contenido subido, puede afectar ya no solo en el presente del menor, también en su futuro académico y profesional.
- Robo identidad digital
- Los delincuentes pueden conocer el día a día de sus víctimas: lugares frecuentados, amistades, familia, etc. Toda esa información facilita la generación de perfiles falsos suplantando identidad para fines ilícitos.
- Secuestro físico
- Sin duda el peor de los escenarios planteados. El rastro que se deja en las redes sociales puede facilitar a los secuestradores la monitorización del menor e información valiosa como: colegio, actividades extra escolares, lugares frecuentados, horarios, cuándo están solos en casa o en la calle, etc.
¿Qué medidas podemos adoptar para evitar situaciones indeseadas?
- Privacidad del perfil
- Configurar la cuenta en modo privado. Por otro lado, aceptar y solicitar amistades o seguimientos de personas conocidas y de confianza.
- Comprobación perfiles
- Asegurarnos de que el perfil al que solicitamos o aceptamos sea realmente de la persona que creemos que es.
¿Y si mi perfil es público por motivos profesionales o de ocio?
Antes de realizar cualquier publicación hay que reflexionar sobre el contenido de la misma y cómo puede afectar o exponer al menor. Además de tomar medidas como:
- Hablar con familiares y amigos
- Informar a familiares y amigos que tengan perfiles públicos de las precauciones que deben tomar si publican imágenes de tus hijos.
- No publicar información personal de los menores.
- Las publicaciones pueden dar información sensible de los menores: nombre, apellidos, edad, residencia, colegio, etc. Esa información puede ser utilizada por delincuentes para ganarse su confianza o saber dónde encontrarlos .
- No dar dar información de dónde y cuándo están los menores
- Es importante no dar información de cuándo los niños van a estar solos en casa o por la calle yendo al colegio.
Otras recomendaciones:
- Que el fondo de las imágenes facilite la menor información posible: edificios emblemáticos o zonas fácilmente reconocibles.
- Desactivación de la geolocalización en la cámara y en la propia publicación. En el caso de la cámara, estos datos quedan almacenados en los metadatos de la propia imagen.
No sólo hay que educar a los menores en el uso de las redes sociales, también los adultos somos responsables de las publicaciones sobre ellos o con ellos.